La «rara condición» de los ojos violetas

Una supuesta condición médica a la que se atribuyen varios síntomas tan raros que cuesta creerlos.

Teóricamente, el síndrome de Alejandría es consecuencia de una mutación genética que convierte a las personas en seres humanos con unas cualidades extraordinarias.

Como consecuencia de esta mutación, los ojos se volverían violetas, la piel extremadamente clara (que curiosamente no se quema con la exposición solar) y el cabello se torna castaño oscuro, aunque no tienen vello corporal. Lo curioso del caso es que a estas personas se les atribuyen capacidades únicas, pues las mujeres no tienen ciclo menstrual pero pueden tener hijos, sus sistemas inmunológicos son infranqueables, sus cuerpos bien proporcionados nunca ganan peso y encima aparentan 5 o 10 años menos.

Ciertamente, no parece muy verídica esta historia, pero menos verídica parece cuando uno se entera de que esperanza de vida de estas personas estaría en 120-150 años. Y es que gran parte de los mitos acerca de este fenómeno tienen que ver con su evolución.

¿Cómo se desarrolla esta supuesta condición?

Aparentemente las personas con síndrome de Alejandría nacen con ojos azules, pero al cabo de un tiempo (a los seis meses) y debido a la mutación genética, se transforman en violetas. Esta condición se suele dar, sobre todo, en personas caucásicas. Durante la pubertad, el tono se convierte en más oscuro. Pero el color de los ojos, aunque puede ser llamativo, no es lo más perturbador de esta historia. Por ejemplo, que a pesar de la tonalidad pálida de la piel, estas personas no se queman al sol.

Además, resulta que gracias a una mutación genética el envejecimiento se detendría alrededor de los 50 años, y supuestamente no es a partir de los 100 años de edad cuando estos individuos comienzan a parecer personas mayores.