Hartford, CT — El Comité de Apropiaciones de la Asamblea General de Connecticut aprobó un paquete presupuestario de $25.6 mil millones que aumenta la propuesta del gobernador Ned Lamont en $147.6 millones, con incrementos enfocados en servicios humanos, educación, transporte y otros servicios públicos, manteniéndose —apenas— bajo el tope de gasto estatal establecido por las llamadas «guardrails» fiscales del estado.
Cifras clave del presupuesto
$25.6B
Paquete presupuestario aprobado por el Comité de Apropiaciones
$147.6M
Aumento sobre la propuesta original del gobernador Lamont
$1.5B
Plan de alivio fiscal propuesto por los republicanos del Senado
200,000
Personas en CT que podrían perder cobertura Medicaid
La inversión en educación y servicios humanos
El presupuesto propuesto representa una apuesta clara por los servicios públicos. Según los legisladores demócratas que lideraron la propuesta, los incrementos reflejan la necesidad de compensar años de inversión insuficiente en programas de salud, cuidado infantil y ayuda municipal que no había seguido el ritmo de la inflación.
El liderazgo del Comité también rechazó la propuesta del gobernador de aumentar las tarifas de autobús en 25 centavos y las tarifas ferroviarias en un 5%, medidas que según la administración son necesarias porque la ridership sigue por debajo de los niveles previos a la pandemia.
«Los demócratas han ofrecido un presupuesto que no va a equilibrarse, lo que significa que nada de esto realmente cuenta.»— Vincent Candelora, Líder de la Minoría Republicana en la Cámara
La oposición republicana fue contundente. El líder de la minoría en la Cámara, Vincent Candelora de North Branford, señaló que el plan demócrata depende de ingresos volátiles del mercado de valores para financiar gastos estructurales, una práctica que calificó como insostenible. «Cuando ese mercado gire, los legisladores estarán de vuelta aquí debatiendo qué recortar», advirtió.
Los municipios en la mira: Hartford, Waterbury y New Britain
Mientras se negocia el presupuesto estatal, una amenaza de mayor escala se cierne sobre los municipios más pobres de Connecticut. Los recortes federales a Medicaid derivados de la aprobación del llamado «One Big Beautiful Bill Act» en julio de 2025 podrían dejar a decenas de miles de residentes sin cobertura médica.
Municipios más afectados por recortes a Medicaid
- Hartford: Proyección de pérdida del 10.6% de su población total con cobertura Medicaid — casi 13,000 personas de las más de 120,000 que viven allí. Más de 90,000 hartfordenses reciben atención médica bajo Medicaid.
- Waterbury: También proyectada entre las ciudades con los niveles más altos de pérdida de cobertura.
- New Britain: Igualmente en el grupo de municipios con mayor impacto proyectado.
Los datos de Connecticut Data Haven indican que 102,000 residentes del estado que viven por debajo del 200% del nivel federal de pobreza podrían perder cobertura. Si bien la mayoría de los afectados son blancos en términos absolutos, el impacto es desproporcionado para las comunidades minoritarias: el 9% de la población latina y el 8% de la población negra del estado están en riesgo, según los mismos datos.
Los cambios federales, que entran en vigor el 1 de enero de 2027, requerirán que ciertos adultos demuestren al menos 80 horas mensuales de trabajo o participación comunitaria para mantener su cobertura, además de verificaciones de elegibilidad más frecuentes, ahora cada seis meses en lugar de una vez al año.
El plan de $1.5 mil millones en recortes de impuestos
En paralelo al debate sobre el gasto, los republicanos del Senado presentaron un ambicioso plan de alivio fiscal de $1.5 mil millones, argumentando que las arcas del estado —que acumulan superávits históricos gracias a las «guardrails» fiscales impuestas desde 2017— pueden permitirse mucho más que el reembolso de $500 millones propuesto por el gobernador.
El eje del plan republicano sería un segundo recorte al impuesto sobre la renta estatal: la eliminación de la tasa del 2% —lo que significaría que los primeros $10,000 de ingresos de una persona soltera, o $20,000 de una pareja, no pagarían ningún impuesto— y la reducción de la tasa del 4.5% al 3%. Los ahorros anuales para los contribuyentes rondarían los $975 millones.
«Connecticut es inasequible bajo el control demócrata, y los dueños de pequeños negocios e innovadores están siendo aplastados.»— Stephen Harding, Líder de la Minoría del Senado
Los críticos del plan señalan que eliminaría prácticamente todos los fondos de superávit en años futuros, poniendo en riesgo el nuevo programa de expansión de cuidado infantil y la capacidad del estado de reducir su deuda de pensiones, que aún supera los $33 mil millones en obligaciones no financiadas.
Créditos fiscales para investigación y desarrollo: una apuesta por la innovación
Uno de los elementos con mayor consenso bipartidista del debate legislativo de 2026 es la expansión del crédito fiscal para investigación y desarrollo (I+D) a las pequeñas empresas. El proyecto de ley HB 5319, aprobado unánimemente por el Comité de Comercio, busca extender un beneficio que hasta ahora solo estaba disponible para grandes corporaciones.
¿Qué ofrece el crédito fiscal de I+D?
- Empresas con ingresos brutos menores a $70 millones anuales son elegibles
- Crédito equivalente al 6% de los gastos en investigación y desarrollo
- Tope de $1.5 millones por empresa al año
- El programa total está limitado a $25 millones anuales
- Aplicable a partir del año fiscal 2026
- Incluye compañías biotecnológicas, manufactureras y de tecnología
La propuesta también incluye en el presupuesto del gobernador —el proyecto de ley SB 84— y cuenta con el respaldo de la administración Lamont, del liderazgo del Comité de Comercio y de grupos empresariales e industriales de todo el estado, incluyendo el sector de biotecnología que ha crecido significativamente en los alrededores de las universidades estatales.
El crédito busca además compensar parcialmente los recortes federales al presupuesto de investigación impulsados por la administración Trump, que han generado incertidumbre para diversas iniciativas científicas y biotecnológicas en Connecticut. «No puedes hacer manufactura sin investigación y desarrollo», señaló Anthony Benoit, director de la Eastern Advanced Manufacturing Alliance Regional Sector Partnership, durante una audiencia pública en la Asamblea General.
El debate presupuestario de Connecticut está lejos de resolverse. Con negociaciones que típicamente se extienden hasta junio, el estado debe encontrar un equilibrio entre sus ambiciones de inversión social, las presiones fiscales sobre las familias, y la incertidumbre generada por una política federal que amenaza con dejar a miles de residentes sin la red de seguridad que hoy tienen. En un año electoral donde el gobernador Lamont busca un tercer mandato, cada decisión fiscal lleva también el peso del cálculo político.